¿Por qué nadie te sigue en Twitter?

 Hoy Mashable publicó un artículo de las posibles razones por las que algunas personas no consiguen más seguidores en Twitter.

Me parecieron muy oportunas, así que hago un resumen a continuación:

Te describes como ‘un social media expert’, ‘social media guru’, ‘expert’ o ‘ninja’. Descríbete de formas más creativas y menos imposibles de lograr. ¿Quién puede ser experto en redes sociales o social media cuando es un ambiente tan cambiante?

  1. Tu foto de perfil es un ‘huevo’. Mal. Hay que poner algo en esa foto de perfil, de preferencia de los hombros hacia arriba, iluminada, buscando tu mejor perfil, enfocada. Tus followers quieren ponerle un rostro a tus tweets.
  2. Estás en el team #FollowBack (o similares). Rogar que te sigan y prometer que siempre seguiras suena a una estrategia algo desesperada. La idea de Twitter es tener un Timeline con lo que te agrada, los temas de los que hablas y de los que quieres hablar más, gente interesante, graciosa, emocionante. Es por eso que es aceptable no seguir aunque te sigan.
  3. Sigues a demasiados y te siguen muy pocos. Una, pudieras parecer spam (cuentas que siguen a muchos con la esperanza de que los sigan de regreso e inundarlos de DMs o Menciones); dos, otra vez, luce como desesperación.
  4. Escribiste tu bio en tercera persona. Una bio en tercera persona te hace parecer presumido. Una bio modesta o incluso graciosa te traerá mejores resultados.
  5. Tuiteas demasiado (Me confieso culpable de ésta). Según cálculos de Mashable, si te uniste a Twitter cuando esta red inició, a mediados de 2006, y tuiteaste 3 veces al día, deberías tener unos 8 mil tweets. Muchos más que esos significa que te verás para algunos followers como uy prolíficos (en mi caso, bajé mi cantidad de tweets significativamente, al principio sí tuiteaba unas tres veces más).
  6. Te autopromueves ‘humildemente’. Si tus más recientes tweets son autopromoción en tono ‘modesto’ o RTs de elogios de otras personas… algunos se irán de inmediato de tu perfil.
  7. Mandas muchos mensajes programados. Twitter es, sobre todo, para participar y tener interacción con otros. Es mejor tener muy pocos tweets programados y optar por publicar y responder y reaccionar a información en horarios en que te encuentres ahí.
  8. Vendes algo. Sí, a veces cuando participas en departamentos de marketing o ventas de vez en cuando mandarás algo relativo a tu trabajo, una promoción u oferta. Pero si siempre estás vendiendo, podrías dejar de obtener followers o incluso perder los que y tienes.
  9. Mandas DMs con spam. Si alguien te sigue e inmediatamente tuiteas un mensaje promocional o de ventas, es muy posiblemente que te dejen de seguir. Porque sí, cuando conoces a alguien lo primero que haces no es tratar de venderle o promocionar en lo que trabajas, ¿o sí? Si lo haces, nunca me saludes si me ves en vivo, jejeje.
¿Han dejado de seguir o no seguido a alguien por alguna otra razón a las ya mencionadas? Como usuarios de países latinoamericanos a veces hay también razones culturales o personales para no hacerlo, por ejemplo, yo no soporto la intolerancia hacia grupos étnicos, a personas con discapacidad, con otra preferencia sexual o a cierta preferencia posible. Cada quien sus gustos y atacar no las ideas de alguien, sino con insultos, no se me hace válido. ¿Qué opinan?
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El caso de los tuiteros “terroristas”

En estos tiempos en que las redes sociales van ganando cada vez más influencia simplemente por la penetración que van logrando en México y el mundo, ver un caso como el de los tuiteros “terroristas” en Veracruz es preocupante.

Hubo dos versiones del hecho, una, la que dio a conocer el mismo Gobierno del Estado de Veracruz, que dos personas en particular iniciaron rumores para generar caos, por lo cual se les calificó de terroristas y se procedió a detenerlos. Por otro lado, están versiones como el diario Notiver o el recuento que hizo el blog La Chingada News, donde se afirma que la detención en tiempo récord fue injustificada, puesto que no se trató de actos intencionales para crear miedo, sino desinformación por un rumor generado por otra cuenta de Twitter que usó el hashtag #verfollow para “informar” de posibles ataques a escuelas, sin decir que era en Ciudad Juárez, Chihuahua.

El problema es que, desgraciadamente e incluso si se comprobara dolo a las personas detenidas, la medida tomada por el Gobierno de Veracruz aparenta apresuramiento, como mínimo, y se puede pensar como un intento de censurar lo que ocurre en redes sociales. Esa aproximación, como sabemos quienes trabajamos en estas cuestiones, es la equivocada. No se trata de tratar de detener la ola de información que se genera en sitios como Twitter o Facebook, sino de tener un plan de comunicación completo que permita reaccionar ante crisis como la ocurrida en Veracruz y Boca del Río.

Cuando una entidad como el Gobierno de Veracruz se involucra en redes sociales su mayor potencial lo puede lograr no lanzando boletines de prensa como si se tratara de su página web, pensando en comunicar de forma tradicional, sino cuando se monitorea y pone atención a lo que está reflejando esa red social respecto a su entidad y contrarrestando la desinformación con datos claros y puntuales.

De tener un grupo de comunicación que manejara adecuadamente las múltiples cuentas relacionadas con el Gobierno de Veracruz en algo se podría haber podido bajar el impacto de cualquier rumor (malicioso o no). También, la posterior reacción debió haber sido de compromiso por parte del Gobierno de que sus cuentas en redes sociales dejarían de ser mero pedestal para hablar y más una forma de mantener a la gente informada de forma fidedigna de lo que ocurre o no en la entidad.

Es una lástima que más bien hayan recurrido a una detención apresurada. Ojalá estas personas que fueron detenidas se les lleve un proceso de forma rápida y justa, sin buscar “no quien la hizo, sino quien la pague”. Si son culpables, por supuesto, que se les dé una sanción válida, de no ser culpables, que se les libere tan pronto como se compruebe esto.

Por qué gravar Internet (y telecomunicaciones) me parece un error

Actualización: Aún se puede hacer algo respecto a éste y otros impuestos. Hoy acudirá un grupo de usuarios de Twitter a pedir que los Senadores no aprueben el impuesto a Internet y que hagan modificaciones al resto del paquete fiscal de este año. Escríbele a tu Senador (localiza cuál te corresponde en los links que se proveen al final de este post).

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Este lunes por la noche y durante el martes y miércoles un #hashtag en Twitter comenzó a dominar la conversación entre los mexicanos. (Para quienes no usen Twitter, un #hashtag es una etiqueta que se pone a un tweet -un mensaje de 140 caracteres, que es con el que uno se comunica en este servicio- para agrupar esos mensajes como pertenecientes a un tema).

En este caso el tema es #InternetNecesario. Los tuiteros mexicanos comenzamos a protestar debido a la propuesta del Gobierno Federal de poner un impuesto a las telecomunicaciones, de 4%, que los Diputados redujeron a 3%, pero que, aún con esa reducción, nos parece que sólo encarecerá un bien público que debería de ir aumentando su disponibilidad, no encareciendo su costo, y por lo tanto, la dificultad para tener acceso a él.

Como parte de esta protesta en esta red social, Katia D’Artigues (@kdartigues), quien escribe en el periódico El Universal, propuso escribirle a nuestro correspondiente diputado para protestar contra la medida.

En mi caso, me pareció oportuno hacerlo, sobre todo porque creo que muchos de los Diputados, quienes son después de todo nuestros representantes, pocas veces saben de primera mano qué estamos pensando en determinado momento sobre sus acciones.

Así que al diputado de mi distrito (al cual no nombraré porque no quiero revelar mi ubicación por seguridad, pero a quien sí le escribí), le llegó la siguiente carta:

Diputado ( )

Distrito ( )

Buenas noches:

Como una de las personas que viven en este estado, en edad de votar y a quien representa (incluso aunque no haya votado por usted) le envío esta carta para protestar contra el impuesto del 3% a telecomunicaciones que votarán hoy, 20 de octubre de 2009, en la Cámara de Diputados (de acuerdo a fuentes periodísticas).

Me parece que este tipo de impuestos es un retroceso, puesto que en un país como México, que necesita más acceso a este tipo de herramientas, que acercan la educación y la tecnología a la gente, así como ayudan a que exista más participación y democracia, en lugar de pensar en una forma de estimular su uso se crea un impuesto que le hará más difícil a mucha gente acceder a esto.

Se dice que este impuesto afectará sólo ‘a los hogares más ricos’, sin embargo yo le aseguro que mi hogar y el de muchas de las personas que conozco que utilizan Internet y celulares no puede verse como ‘rico’. En mi caso utilizo Internet para trabajar, el sueldo que gano (que no es exagerado tampoco) ayuda a ir sosteniendo a mi familia y saliendo adelante, mi hogar es de clase media y como van las cosas quién sabe si se pueda sostener en ese estatus.

También hogares de amigos míos, que tienen acceso a Internet, a teléfonos celulares de prepago (de pospago es ya algo inalcanzable) hacen un esfuerzo para seguir pagando estos servicios porque lo utilizan, en el caso del Internet, como fuente de información para sus empleos (incluso aunque no trabajen a través de Internet como yo), como una forma de abrirle un mundo de información a sus hijos, para tener una visión de lo que está pasando dentro y fuera de este país, para dar su opinión, informarse y participar; en el caso de la telefonía celular, para interactuar con sus familiares, para hacer negocios, para estar disponibles en emergencias, por seguridad, en fin. Poder hacer todo esto no es un lujo, es una necesidad y es un derecho (como en Finlandia, donde ya se reconoció que Internet es un derecho y se dará acceso gratuito a sus ciudadanos).

La tendencia en el mundo es que se extienda el acceso a herramientas democratizadoras y educativas como es Internet, como son las telecomunicaciones en general.

Ojalá tome en cuenta mi opinión y la de varios cibernautas y usuarios de telecomunicaciones que están haciendo lo mismo que yo, escribiéndole a sus diputados, porque finalmente, ustedes trabajan para nosotros, nos representan, sea que hayamos votado por ustedes o no. Busquen alternativas, pero no graven lo poco que ya tenemos que nos hace avanzar aunque sea un ápice.

Y aún si la Cámara se empeña en pasar este impuesto, a pesar de la oposición, al menos le pido que usted y los demásn vigilen que los concesionarios no trasladen este impuesto (que según tengo entendido es para ellos, no para el usuario final) a los consumidores. Ellos ganan millones de dólares por trabajar con un bien público (telecomunicaciones) pero aún así hacen sus ajustes y terminamos pagando los que ganamos lo necesario para seguir viviendo y trabajando sin lujos y con dignidad.

Saludos.

LCC Karina Velázquez

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Creo que es imposible que los que nos gobiernan sepan qué pensamos si no se los hacemos saber. También, aunque éste no es el tema más relevante de la agenda nacional, es uno de los ya varios que hemos visto que los diputados votan sin saber nuestra opinión al respecto (o quizá ignorándola deliberadamente, no lo sé).

Si no nos ven y no nos oyen, creo que precisamente para eso existe Internet, para que sea una herramienta que nos ayude un poco a hacernos oir. Así que ahí está mi pequeño grano de arena. Si muchos de nosotros retomamos la propuesta de @kdartigues quizá por una vez nos hagan caso o siquiera sepan que estamos ahí.

Si gustan unirse a esto, para saber qué diputado les toca, lo pueden ver acá y para saber el e-mail de su diputado visiten aquí o de su senador, aquí.

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¿Invade Presidencia la privacidad con spots del 3er. Informe?

Cuando creí que la propaganda política no podía caer más bajo ni cometer mayores errores (porque los ya existentes son de antología) hoy, terminado mi trabajo y disponiéndome a relajarme un rato, abro un juego que visito en Facebook, y ¡oh, sorpresa!, me encuentro con la siguiente pantalla:

Aunque no estoy poniendo la imagen a su tamaño original para no provocarles lentitud al cargarla, pueden ver que se trata de un spot sobre el Tercer Informe de Gobierno de Felipe Calderón, el cual entregarán mañana en el Congreso de la Unión.

Parece que Calderón no puede esperar a dar su mensaje el miércoles, como lo tiene programado, o no confía en que la gente lo escuche siquiera, puesto que está casi acosando a los mexicanos con mensajes no sólo ¡en un juego de Facebook!, sino también vía e-mail (como reportó WRadio en su Tercera Edición, con Salvador Camarena) o telefónica, como acabo de leer en Twitter en el timeline de @marko123, un tuitero que vive en esta zona metropolitana y que lo manifestó como sigue:

¿Cómo es posible que tengan que recurrir a estas tácticas? ¿Qué quieren lograr? ¿Mayor hartazgo de la población? ¿Proyectar que estén desesperados? ¿Que la gente se pregunte cómo carambas es que tiene e-mails y teléfonos para acosar, en la peor forma, a la población?

No me extraña entonces que no muevan un dedo para otras situaciones de acoso, como cuando el Partido Verde Ecologista ponía su maquinita a llamar a la gente para votar por ellos ¡hasta en el mismo día de la elección! (Cuando está prohibido) o las constantes llamadas que sufren aquellas personas que dejan de pagar una tarjeta de crédito, ya no digamos 2 meses o más, 15 días (conozco un caso).

Es impresionante, además, que tácitamente están teniendo que recurrir a este tipo de estrategias para llegar a su público. Como que se me hace (a mi juicio muy personal) que no han aprendido nada.

Un ejemplo a seguir, ya muy manoseado, pero aún vigente, es la forma en que Barack Obama logró que la gente voluntariamente lo siguiera en redes sociales (Twitter, Facebook), diera su e-mail para recibir información y estuviera en general dispuesta a incluso donar vía Internet para su campaña.

Pero eso lo logró con una campaña inteligente y al menos mostrando cierto interés constante desde el inicio de su campaña, no algo así como esta convenenciera forma de contactar a la población para que escuchen su parte de la historia.

Me dirán, por cierto, “pues dale reload”, pues no, lo tienes que ver para seguir a la pantalla de tu juego. Y no, no considero a un juego más importante que la situación del País, lo que me parece mal es la invasión a mi libertad de elegir cuándo y de dónde quiero recibir esa información.

En fin, a mí se me hizo un mal movimiento, en lo personal. Cada quien, por supuesto, tiene su opinión, pero como que invadirle a la gente sus espacios privados sin permiso es, según yo, una mala manera de llevar tu mensaje a la gente.

Cómo descubrir un fake (o el poder de Twitter)

Pues hoy me tocó estar involucrada en un fenómeno que sólo puedo describir como extraño, curioso, pero poderoso en todo lo que hizo que ocurriera (por ello el subtítulo del post, el poder de Twitter).

Resulta que hoy, leyendo el timeline de @lajornada y el mío, me encontré en su timeline con varios tweets que, además de no tener liga a una nota o a una opinión clara, hacían juicios de valor sobre diferentes noticias y personajes en México, y en el mío varias quejas de usuarios que sigo de que por qué no son más imparciales y que cuál era la relevancia de sus tweets.

Esto ya había llamado mi atención varios días antes, que esta cuenta se tomaba la libertad de criticar o editorializar sobre distintos temas sin poner una liga a un artículo extenso en su diario con una disertación del por qué de su opinión, que además no ponían ni ligas a su sitio oficial, con lo cual muchas notas eran más plática que noticias, que no respondían tweets -esto último lo hacen otros medios, pero ya había habido varios tuiteros que los habían cuestionado por sus acciones y no les respondían-.

En fin, toda esta serie de situaciones me hicieron enviar un tweet con lo siguiente:

De ahí me preguntaron qué había hecho y le expliqué que me parecía poco serio que no separaran sus tweets en Editorial u Opiniones y en Notas y lo complementaran o justificaran con una nota en su diario y no sólo un tweet sin mayor contextualización (por ejemplo, poniendo “Editorial: Fulanito es… Más info aquí : http://liga”).

Esto generó una discusión sobre si era válido o no para un medio hacer eso (tuitear opiniones y sin un contexto en las ligas) y en ese momento me encontré con la sorpresa que la cuenta @lajornada me había bloqueado.

Por supuesto, lo tuitee:

Mi idea era sólo ser sarcástica con la situación, pues se me hizo gracioso tal actitud de quien creía representaba al diario con este nombre. Y resulta, por supuesto, que muchos vieron este bloqueo como una mala actitud, intolerante y poco dado al diálogo.

A raíz de esto, se creó un hashtag (#teamkaryva) para protestar por estos bloqueos (pues no sólo me bloquearon a mí, sino a más usuarios, como @jmrobledo), con lo cual además se creó un debate no sólo en cuanto a la parcialidad de los tweets de esta cuenta, sino a cómo era posible que tuviera este tipo de acciones hacia sus seguidores en lugar de tratar de escucharlos.

Luego, surgió la duda, pero ¿esta cuenta es la real? Esto porque no había ninguna liga del diario a una cuenta oficial de Twitter. Dos amigos (@elmccoy y @aleksweb) así como un colaborador de La Jornada a quien sigo y me sigue (@jmrobledo) comenzaron a averiguar.

Horas después, @elmccoy confirmó que habló con un editor, que esta cuenta es falsa y que ya se han quejado de la misma, pero que no la quitaban los usuarios de Twitter.

Entonces propuse bloquearla. Ante esto, la cuenta @lajornada al parecer cambió su nombre a @la_jornada (tiene el mismo número de seguidores que la anterior cuenta, los mismos tweets) y dejó su cuenta inicial en ceros. Esto me hace pensar que definitivamente no tienen la más mínima autoridad para tuitear en nombre de ese periódico.

Aquí vienen varias reflexiones para mí. La primera, ¿por qué los diarios y otras empresas no verifican que nadie los esté representando erróneamente en Internet y creándoles mala reputación? ¿Por qué, si tienen una cuenta oficial, no ponen una liga en su sitio para indicar cuál es? (se supone es @lajornadaonline, pero no hay liga en su sitio hacia esta cuenta) ¿Por qué no toman en serio Social Media cuando puede ser una herramienta poderosa como para lograr que se bloquee una cuenta como esto en pocas horas?

En fin, que sigue viéndose que los medios aún no entienden la Web 2.0 y este descuido de su nombre y su reputación por parte de La Jornada parece demostrarlo.

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El caso de Convergencia en Twitter

Hace 2 días en Twitter se presentó un fenómeno que en México no se había visto: un partido político, Convergencia, se unió al servicio y comenzó a seguir a usuarios mexicanos.

Sin embargo, quizá por el desencanto de muchos respecto a la política o por asociar a este partido con la izquierda, específicamente, con Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) no fue muy bien recibido.

Los tweets iban desde críticos (jackfiallos: @naranjanaranja saben que los politicos tienen una mala imagen ante la gente.. como piensan mejorar eso .. digo, inicien por ahi ..) pasando por algunos en tono bromista (leomtxwebmaster:
@naranjanaranja ♪♫ es la ineficiancia, @naranjanaranja, es la indiferencia ♪♫ , asi iba el Jingle… no??? :P) hasta incluso aquellos que mostraban abiertamente su desprecio (bluecorp: @naranjanaranja ya ponganse a chambear, dejen de estar malgastando mi lana en el twitter, ca.. por eso estamos jodidos).

Desgraciadamente, hubo un punto en que las abiertas críticas pusieron a quien estuviera manejando la cuenta bastante nervioso, lo cual demostró con tweets como éste:

En cierta forma puedo comprender la molestia de muchos usuarios de Twitter, algunos se sintieron acosados de ser seguidos por un partido, otros no perdieron la oportunidad de mostrar su desencanto (me parece que justificado) de todo lo que tenga que ver con política mexicana y quizá eso debió haber previsto Convergencia -una respuesta de negativa a malísima hacia ellos-, también quizá primero debió de intentar escuchar antes que hablar -como el usuario @jhapik les sugirió.

Por otro lado, en cierta forma el tono que usaban al responder era paternalista, con resuestas pre-fabricadas, nada genuinas. Incluso a mí me llegaron a escribir pidiéndome mi participación (aún ante el hecho de que NO los seguí) y aunque respondí que prefería seguir apolítica y mantener una postura lo más imparcial posible, su respuesta como de ‘evangelista de puerta en puerta’ tratando de moverme a seguirlo o a ‘debatir’ debo reconocer que me exasperó:

Tal como les respondí, ¿qué saben ellos de mi situación? ¿Son omnipresentes para saber qué pienso, qué es de mi vida? El resto del mensaje ni siquiera tiene mucho sentido (como verán, ni siquiera existe mucha claridad en sus comunicaciones). Por otro lado, creo que un poco de respeto a mi respuesta de que no quería meterme en la polémica debieron de haberla respetado y no tomar esta postura de ‘mal vendedor’, insistente aunque el posible cliente dé muestras de hartazgo.

En fin, que ojalá puedan mejorar su estrategia, yo no les deseo mal incluso aunque la política mexicana también me tenga bastante decepcionada, pero, en mi punto de vista, pudieron haber hecho las cosas mejor. ¿O ustedes qué opinan?

Extorsión vía Hi5, ¿culparán de nuevo a las redes sociales?

Image representing hi5 as depicted in CrunchBaseImage via CrunchBase

Hoy, en El Universal, un periódico mexicano, se publicó el caso de dos hombres que buscaban extorsionar a una joven a la cual conocieron en Hi5.De acuerdo a la nota, en el espacio de día la joven y los hombres intercambiaron datos y fotos, los cuales ellos usaron para amenazarla.

Este hecho, además de lamentable, tiene a mi parecer dos aspectos importantes a analizar. El primero, el hecho de que muchos usuarios de Internet no son capaces de usar su sentido común antes de entablar amistades e intercambiar datos delicados (como direcciones, teléfonos, zona en que se mueven, estatus socioeconómicos), lo cual genera que algunos vean esto como una oportunidad para sacar provecho de la situación.

Por supuesto, esto puede ocurrir no sólo en las redes sociales como Facebook, MySpace, Hi5, Twitter, en fin, cualquiera en la que ellos se conecten, sino en donde sea que estos muchachos tengan convivencia con gente a la cual no conocen muy bien (fiestas, antros, sitios de convivencia social en general).

La segunda situación a analizar será el giro que le darán los medios tradicionales a esta situación. Al menos, por ejemplo, Televisa ha satanizado el uso de redes sociales como ‘medio en que los criminales conocen a sus víctimas’ (sin embargo, ni una cifra proporcionó sobre este hecho e incluso la nota de El Universal dice que estos hombres son los primeros en ser arrestados por algo así).

Lo mismo la PGR, de quien una vez vi un boletín advirtiendo que ni siquiera entraran a sitios sociales para evitar estas situaciones.

¿De verdad es esta una solución? ¿No sería mejor que padres, maestros y autoridades enseñaran cómo debe de comportarse uno en cualquier situación social en la que haya gente desconocida y con los datos delicados, ante el aumento de extorsiones y secuestros?

En fin, esto es claro una opinión. Habrá quien definitivamente culpe al medio (red social) de que haya delitos como extorsiones y secuestros, no al usuario por revelar datos básicos y confidenciales, información comprometedora, todo con tal de convivir y divertirse. Están en su derecho, pero queda en nosotros saber qué tanto vamos a autoeducarnos (y quizá a educar a alguien más) en el uso de estas herramientas que son usadas ampliamente y que también tienen ventajas.

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