Simulación

Ante la última noticia de impacto ocurrida el lunes, es decir, el balazo recibido por el futbolista Salvador Cabañas, quien milita en el América, me puse a pensar que cada vez que hay una situación así vemos más o menos el mismo tipo de reacciones, el mismo tipo de actores, prácticamente los mismos resultados. Todo parece casi una obra de teatro, una vil simulación que imita a la realidad, pero no lo es.

Las autoridades simulan, por ejemplo, que están trabajando para garantizar que se encuentren “a los culpables” y se “haga justicia”. Fingen igualmente que las irregularidades ocurridas no son costumbre, sino “una situación en particular” u obra de “anteriores autoridades” o de “unos pocos inspectores corruptos” y no una cuestión enraizada ya en la forma de trabajar de cualquier gobierno (con permisos irregulares, corrupción y otras bellezas). Y por último quieren hacernos creer que trabajarían con igual ahínco si en lugar de un futbolista famoso se tratara de un “Pedro Pérez” cualquiera.

Las televisoras más importantes del país también simulan. La dueña del equipo en que juega el lesionado representa el papel de que realizaría con el mismo interés su cobertura y sería igual de contundente aunque fuera un caso en el que no tuvieran interés. La otra televisora muestra su cara de indignación por el hecho, pero en el fondo es muy probable que no le convenga toda la atención que está logrando “el competidor”.

Por último, el grueso de la población quiere creer (¿simula?) que va a estar atenta hasta que se haga justicia en este caso, que no olvidará ante cualquier otra noticia de impacto lo que pasó en esta ocasión y exigirá que por una vez las autoridades informen con transparencia el por qué de lo ocurrido, el culpable y a los responsables de las autoridades (como pasó con tantos casos como el Lobohombo, el dinero de Bejarano, la discoteca News Divine, la guardería ABC, por mencionar los más sonados en los últimos años).

En fin, a veces parece que somos un país que parece funcionar en “capas”, la primera son las apariencias, como se supone que debería funcionar el país; el otro lo que todos presentimos que está mal, pero no encontramos forma de sacar a la luz; y por último, todos los arreglos “en lo oscurito” que ni siquiera nos imaginamos y que es lo que mueve a México.

Me pregunto cuándo se caerá el telón de esta gran obra de teatro y comenzaremos a lidiar con la realidad, que aunque difícil, nos daría una base para avanzar como sociedad y no ser una mera simulación.

Un comentario en “Simulación

  1. Muy buena reflexion y bien dicho todo.

    Quizas deje de pasar cuando nosotros los “simples mortales” dejemos de adorar a otros “simples mortales”.

    saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s