Austeridad y fiestas patrias

Angel de la independenciaImage by caliopedreams via Flickr

No entiendo al gobierno, en todos los niveles. Se supone que estamos en una crisis nunca antes vista en el mundo, que deberíamos tener planes de austeridad y cuidar los recursos, que para ahorrar va a despedir a 10 mil burócratas y a cerrar al menos 3 secretarías de Estado.

Sin embargo, este 15 de septiembre, al menos en el Distrito Federal y no dudo que en otras entidades, se vio un espectáculo como si no hubiera mañana (“gastemos ahora, al fin mañana estaremos peor, pero no importa” parecían decir estos festejos).

El show del Zócalo, por las imágenes en la televisión, debe haber sido espectacular. Igual de espectacular que el gasto que se hizo (y se seguirá haciendo, porque va a durar 3 días más). ¿O Luz y Fuerza les hace un descuento, a diferencia del resto de los clientes cautivos de esta empresa que cobra como oro la energía eléctrica?

Las fiestas y fuegos pirotécnicos tampoco creo que hayan sido gratis. Y hablo de fiestas porque se hicieron tres: la del Presidente, Felipe Calderón; la del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard; y la del apodado “Juanito”, Rafael Acosta, delegado electo en Iztapalapa.

En otros países se pide austeridad en los diferentes festejos que realiza el gobierno, precisamente pensando en estos tiempos difíciles, incluso en situaciones igual de importantes como la toma de protesta de Barack Obama como Presidente de EU. Recuerdo que algunos políticos y periodistas lo criticaron por la cantidad de fiestas y eventos que se organizaron por esta situación, incluso aunque fue un evento histórico al ser el primer candidato afroamericano en ganar su entrada a la Casa Blanca.

Aquí parece no importarles, al pueblo le siguen dando pan y circo, menos pan últimamente que circo, y todos felices. ¿Por qué no hacer con ese dinero algún tipo de labor social? Hay muchas causas que requieren dinero, y sería preferible que se ayudara a quienes menos tienen con esos recursos, que vienen de nuestros impuestos (y que por lo visto van a reponer de los nuevos gravámenes que quieren imponer) que gastar en algo efímero y más bien patriotero que patriótico.

Y digo que es más patriotero porque esos ‘ideales de la Independencia’ se han perdido en el camino ante la pésima educación que se da en México, que impide que realmente sepamos todos los hechos, buenos y malos, que rodearon lo ocurrido en durante el movimiento de independencia. ¿Por qué? Quizá temen que sabiendo las razones por las que lucharon esos caudillos que se mencionan durante el Grito nos preguntemos por qué seguimos igual, a veces peor en algunos aspectos.

Parece que es más fácil entretenerse, darle por su lado al gobierno (en las televisoras, por ejemplo) que ser críticos y preguntarse qué rumbo tiene nuestro país y dónde terminaremos en otros 100 años.

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¿Invade Presidencia la privacidad con spots del 3er. Informe?

Cuando creí que la propaganda política no podía caer más bajo ni cometer mayores errores (porque los ya existentes son de antología) hoy, terminado mi trabajo y disponiéndome a relajarme un rato, abro un juego que visito en Facebook, y ¡oh, sorpresa!, me encuentro con la siguiente pantalla:

Aunque no estoy poniendo la imagen a su tamaño original para no provocarles lentitud al cargarla, pueden ver que se trata de un spot sobre el Tercer Informe de Gobierno de Felipe Calderón, el cual entregarán mañana en el Congreso de la Unión.

Parece que Calderón no puede esperar a dar su mensaje el miércoles, como lo tiene programado, o no confía en que la gente lo escuche siquiera, puesto que está casi acosando a los mexicanos con mensajes no sólo ¡en un juego de Facebook!, sino también vía e-mail (como reportó WRadio en su Tercera Edición, con Salvador Camarena) o telefónica, como acabo de leer en Twitter en el timeline de @marko123, un tuitero que vive en esta zona metropolitana y que lo manifestó como sigue:

¿Cómo es posible que tengan que recurrir a estas tácticas? ¿Qué quieren lograr? ¿Mayor hartazgo de la población? ¿Proyectar que estén desesperados? ¿Que la gente se pregunte cómo carambas es que tiene e-mails y teléfonos para acosar, en la peor forma, a la población?

No me extraña entonces que no muevan un dedo para otras situaciones de acoso, como cuando el Partido Verde Ecologista ponía su maquinita a llamar a la gente para votar por ellos ¡hasta en el mismo día de la elección! (Cuando está prohibido) o las constantes llamadas que sufren aquellas personas que dejan de pagar una tarjeta de crédito, ya no digamos 2 meses o más, 15 días (conozco un caso).

Es impresionante, además, que tácitamente están teniendo que recurrir a este tipo de estrategias para llegar a su público. Como que se me hace (a mi juicio muy personal) que no han aprendido nada.

Un ejemplo a seguir, ya muy manoseado, pero aún vigente, es la forma en que Barack Obama logró que la gente voluntariamente lo siguiera en redes sociales (Twitter, Facebook), diera su e-mail para recibir información y estuviera en general dispuesta a incluso donar vía Internet para su campaña.

Pero eso lo logró con una campaña inteligente y al menos mostrando cierto interés constante desde el inicio de su campaña, no algo así como esta convenenciera forma de contactar a la población para que escuchen su parte de la historia.

Me dirán, por cierto, “pues dale reload”, pues no, lo tienes que ver para seguir a la pantalla de tu juego. Y no, no considero a un juego más importante que la situación del País, lo que me parece mal es la invasión a mi libertad de elegir cuándo y de dónde quiero recibir esa información.

En fin, a mí se me hizo un mal movimiento, en lo personal. Cada quien, por supuesto, tiene su opinión, pero como que invadirle a la gente sus espacios privados sin permiso es, según yo, una mala manera de llevar tu mensaje a la gente.