Censura y cinismo

El país ejemplo del surrealismo acaba de dar una muestra más de por qué se le considera así popularmente. El periódico El Universal, que tiene un canal de video alojado en YouTube, publicó una nota acerca de cómo el PAN en Nuevo León realizó un spot publicitario en el que copió el concepto de un comercial realizado originalmente en España.

Y aquí empieza lo surrealista: el PAN en Nuevo León no sólo no reconoció su error por lo que había pasado, no, pidió a YouTube que bajara el video que hizo El Universal comparando ambos spots por ¡PLAGIO!

Y sigue lo bizarro: YouTube decidió suspender el acceso todo el canal de videos de El Universal ante esta situación (no sé si en un exceso de precaución ante una posible demanda, les doy el beneficio de la duda de que no se trató de censurar porque sí).

Todo el asunto y una opinión muy acertada y bien expresada lo pueden leer en el blog de Mario Campos en El Universal, Campos de Batalla.

Mi post, más que expresar la obvia indignación ante este hecho, tiene la intención de pedirles, a quien lea este post, que escriban a copyright@youtube.com y les expresen, de buena manera, si pueden en inglés, que no es justo que por el uso periodístico de un video para reportar una situación de interés público (es decir, por hacer una denuncia legítima) se censure un canal completo que da un servicio a lectores de este periódico.

Y no es tanto por este periódico en particular que me parece mal que hayan bajado todo su canal, sino porque la libertad de expresión que queda coartada al ocurrir esto, aunque YouTube lo haya hecho para evitarse una posible demanda. Sé que una acusación de mal uso del copyright del video es importante, pero la reacción de suspender todo el canal por UN video es un poco exagerada.

Yo, por mi parte, les voy a escribir lo siguiente:

To whom it may concern:

I’m a reader and follower of the videos produced by El Universal, a newspaper that has an account on your site (ElUniversalTV) and yesterday I heard it was suspended due to a complain filled by a Mexican party (PAN) because they claim there was a copyright infringement in the use of a video made by this party, that this newspaper used to illustrate how the PAN copied an Spanish ad to use it in the Mexican campaign, towards the July 6th election this year.

YouTube decided to withdraw the video that was used to compare both ads (the Mexican and Spanish ad), a thing that it’s understandable, due to the posibility of a lawsuit, but then YouTube also decided to suspend the whole channel. Doing this you are leaving users of this channels, readers of a newspaper, without the possibility to obtain news, and therefore, unwillingly, censoring news content.

As a user of this channel, I think this reaction (the suspension) is overreacting. Please, don’t leave users without information. The job of a newspaper (any newspaper) can’t be blocked for a single person claim.

Thank you.

Credibilidad en Internet

Posiblemente a algunos estas dos palabras en la misma frase les parezca que no pueden ir juntas. ¿Es posible tener credibilidad en Internet? ¿Qué tan importante es que procures que tu nombre y/o marca se manejen con credibilidad y legitimidad en la Web?

Pues bien, al menos en Estados Unidos es un hecho que muchos se toman muy en serio estas situaciones. El caso más reciente fue el de Tony LaRussa, el manager de los Cardenales de San Luis, quien demandó a Twitter por permitir que alguien creara una cuenta con su nombre y tuiteara vulgaridades con ella.

Un poco enojado…

A lo mejor para nosotros esto es una “payasada”, pero para muchas personas, empresas y medios en EU la credibilidad en su marca, en su imagen, es uno de los principales aspectos que tienen que cuidar en Internet.

Una marca afectada por algún escándalo o situación embarazosa debe reaccionar rápido. Por ejemplo, cuando se ha reportado que han encontrado cosas extrañas en la comida en diferentes restaurantes de comida rápida, o el famoso escándalo de Domino’s, en el cual un par de empleados decidieron hacer una broma donde contaminaban con diferentes secreciones corporales alimentos que dijeron iban a dar a clientes.

Hay empresas que por su naturaleza deben cuidar aún más su credibilidad, por ejemplo, las que se dedican a la generación de contenido noticioso (revistas, periódicos, televisoras, radiodifusoras, sitios de noticias). Si alguien más usurpa su marca y realiza comunicaciones en su nombre, para ellos esto puede resultar una total catástrofe en la cual los usuarios pierdan interés por informarse a través de esa empresa periodística.

En Twitter es donde últimamente se han visto casos de usurpación de marca y un poco de lentitud (no sé exactamente si por falta de recursos humanos o desinterés) de las empresas periodísticas para al menos apartar su nombre (aunque no lo usen y tengan los updates protegidos). A algunos les sonará exagerado, pero es confuso y potencialmente dañino que gente con quién sabe qué intereses o tendencias políticas controle la cuenta de un medio (caso de La Jornada, que tenía hasta ayer 3 cuentas, la oficial y dos ‘fakes’ que tuiteaban aparente contenido del diario).

Afortunadamente parece ser que Twitter está tomando medidas (quizá por el problema de las demandas) puesto que hoy se pudo ver que ls dos cuentas fakes fueron temporalmente borradas o suspendidas (aunque el dueño de éstas las volvió a poner en funcionamiento horas después, sin la misma cantidad de usuarios, ya que estos se borran automáticamente al ser la cuenta suspendida).

Ojalá sigan así en Twitter, los usuarios queremos estar seguros que si seguimos a una empresa, sea o no periodística, se trate de una forma legítima de comunicarnos con ellos, participar en promociones, obtener información, entre otros usos.

Mis reglas en Twitter

Image representing Twitter as depicted in Crun...Image via CrunchBase

Para quien está leyendo esto, sí, a mí también me parece un tanto extraño tener que poner cuáles son las reglas principales que pretendo manejar en Twitter, pero conforme más gente me sigue (realmente no estoy muy segura por qué razón exactamente lo hace, pero se los agradezco) creo que hace falta poner un ‘cómo me comportaré en Twitter’ para que quien decida seguirme sepa qué esperar.

  • Mi primera regla: Sigo a todas las personas o entidades (no spam, no bots) que quieran intercambiar con otros datos, noticias, conversación y de preferencia que quieran dialogar (que no sea sólo una vía, sino que haya posibilidad de hablarles y que respondan). En esto hay dos claves: sigo a todos, con la excepción de los que no me quieran inundar con sus mensajes comerciales cada 2 segundos, y a quienes de preferencia pueda conversar a gusto (no importa si piensan diferente, pero que estén dispuestos a escuchar mi punto de vista tanto como yo estoy dispuesto a escuchar el suyo y no enojarse o hacerme a un lado de mala manera si discrepo de ellos). Algunas veces sigo a entidades o personas que sé que no va a dialogar, pero que al menos me van a dar información interesante. El resto son personas con las que quiero tener el potencial de conversar, cambiar información o datos o sólo conocerla. Creo que todas las personas tienen algo interesante que aportar.
  • Si a pesar de tratar de platicar o intercambiar información que me parezca interesante, veo que no aporto mucho al timeline de alguna persona (porque así lo manifieste directa o indirectamente), lo voy a dejar de seguir y espero haga lo mismo. ¿Para qué molesto con mi plática o links? Dejar de seguir a alguien para mí no es contra esa persona o entidad, no hay odio o disgusto hacia ese tweep (¿cómo podría ser si no conozco lo suficiente a la gente/entidades en Twitter como para odiarlos?). Simplemente creo que Twitter es una fiesta en la que tratas de llevarla en paz. Si de repente tu tema no interesa, no te lo tomas a mal y te vas a donde sí interese. ¿Para qué tratar de imponérselo a alguien?
  • Mismo principio, si alguien me deja de seguir, trato igualmente de no tomarlo personal. Simple y sencillamente no le pareció valioso / interesante / curioso lo que ponga y está bien. Todos tenemos ideas o formas de ser muy distintas y no se puede esperar que lo que digamos a todos les guste o les atraiga. No le veo sentido a molestarse por algo que ocurre todos los días (que alguien no quiera escucharte o leerte), pero la diferencia es que aquí puedes darte cuenta, en la vida diaria no notas cuando alguien mentalmente te está dando el avión cuando le platicas o evita tu blog -por poner un ejemplo- porque no le interesa lo que digas.
  • Trataré de responder todos los replies o mensajes directos que me lleguen y siempre trato de leer todos los tweets que llegan a mi timeline, pero a veces o no me llegarán (TweetDeck es una maravilla, pero pierde muchos tweets) o con la rapidez con la que escriben se borró el tweet en el timeline. Si mi idea es conversar/cambiar información por supuesto que haré todo mi esfuerzo por responder, pero en verdad, a veces es involuntario que no lo haga.
  • Lo que diga, pase o comente en Twitter es a título personal y no quiero imponerle nada a nadie. A veces hay cosas que creo con mucha convicción y probablemente así lo manifiesto, pero mostrarlo así sólo indica la fuerza de mi creencia, no que quiera que otros también piensen igual. Creo que nadie (ni siquiera la gente famosa o conocida en el país o en el mundo) puede esperar que los demás hagan lo que diga o crean lo que él/ella cree sólo porque lo leen o les cae bien en general.
  • Si alguien me insulta sin provocación o insulta sin provocación a los que yo sigo, lo voy a bloquear. Dos ejemplos: un tipo que una vez parece que sin querer me metí en una conversación que tenía con otra persona (al dejarle un #hashtag que se insertó automáticamente en TweetDeck) y me insultó. De verdad, no era necesario, con decirme que esa conversación era de x tema me iba y ya. Y el otro ejemplo, quien se ponga a difamar y maltratar a cualquiera de mis followers (cero debate sano, sólo insultos). Si esa cuenta así trata a otra gente, aparte de mi idea de que no hay por qué maltratar a la gente de esa forma, ¿qué puedo esperar si intenta seguirme?

En fin, esas son mis reglas respecto a Twitter. Como ya dije en el principio, la idea simplemente es que sepan cómo me quiero comportar en esa red social, en la cual hay mucho, mucho intercambio de información entre personas y sé que puede haber posibilidades de discrepancias o hasta de conflictos.

Creo que si digo exactamente qué uso le doy y por qué hago algunas cosas entenderán que para mí este servicio te puede aportar muchas cosas interesantes (relacionarte con gente que no esperabas conocer, intercambiar ideas, enterarte de noticias, tener datos a los que no llegarías por ti mismo) y muchos de nosotros queremos usarlo sin crear al mismo tiempo situaciones incómodas por el hecho de que ahí afuera hay personas con ciertas ideas e incluso susceptibilidades que pueden sentir atacadas aunque no sea la intención.

Para mí no es cierto que Twitter te insensibilice o te deshumanice, si acaso, no ves un rostro frentre a ti, pero sí ves de todo: emociones, gustos, pasiones, ideas. Y como tal, mi idea es hay que comportarse con cierta urbanidad y con la idea de que hay gente atrás de otra pantalla comunicándose contigo. Yo manifiesto en este post mi respeto por esa gente (por toda, hasta por la que no coincide en nada conmigo) y que realmente aprecio la posibilidad de poder conversar con ustedes.

¿Cuándo veremos un Editor de Social Media en Latinoamérica?

Matthew Palenksky, escritor del The Huffington Post, hizo un análisis hoy acerca de cómo le ha ido en Twitter a la primera editora de Social Media del New York Times, Jennifer Preston.

Palensky reportó que la nueva editora, una reportera y editora veterana en el diario, comenzó a comunicarse vía Twitter y pidió retroalimentación respecto a cómo debería el NYT usar este medio social. Obtuvo más de 3 mil seguidores en un día.

Pero parece que su uso de Twitter sorprendió a Palensky, ya que Preston hizo un RT (reenvió el mensaje de otro usuario que se le hizo interesante), pero la liga al post que quería compartir se cortó inadvertidamente, mandando a la gente de forma errónea a Ebay.

Me pregunto, sin embargo, si esto fue algo que Palensky vio como “error de novato”, ¿qué pensaría acerca de cómo están las cosas en Latinoamérica, donde no existe siquiera este puesto en ningún periódico (que yo sepa) y donde sólo hay algunos experimentos para tratar de tomar ventaja del Social Media como una forma de atraer a la gente a leer periódicos de nuevo?

El esfuerzo que se hace en Latinoamérica, aunque poco extendido, sin embargo, ya es bueno, puesto que anteriormente la actitud hacia Internet y las redes sociales era que se trataba de un ‘juego’, no de una herramienta que podías usar para atraer lectores a tu contenido.

Ver a alguien representar a un periódico de forma tan personal en Latinoamerica (aún con este tipo de errores) sería más interesante y una señal de que finalmente los periódicos y en general los medios tradicionales están tomando en serio estas herramientas.

Creo que la gente que usa las redes sociales en Latinoamérica estaría contenta de ver transparencia en los periódicos, porque alguien que tratara de llegar a sus lectores en esta forma es algo completamente diferente a cómo muchos periódicos suelen trabajar en esta área del mundo.

En México, algunos periódicos ponen sus intereses o relación con ciertos grupos (políticos y económicos) antes que su ética. El uso de redes sociales en una forma que no sea sólo transmitir sus contenidos sería, por lo tanto, muy difícil para ellos.

Espero que pronto veamos un esfuerzo como el que hace el NYT. Si los periódicos en EU están batallando para mantenerse, pero al menos están tratando de entender el nuevo modo en que sus usuarios obtienen información, ¿qué pasará con los periódicos en Latinoamérica que no están haciendo nada?

Desempleo y autoempleo

De todo habrá en este post, como el título lo dice. Empezando por este problema (el desempleo) que yo creo que todos los que llevamos un tiempo en el mundo laboral hemos experimentado alguna vez (ya sea personalmente o en nuestra familia).

Toda una serie de factores son los que influyen en que en México haya 2.3 millones de desempleados. Y esa cantidad se refiere sólo a los que cuentan como desempleados las estadísticas, puesto que 3.4 millones de personas están subempleadas -trabajando menos de 8 horas, por ejemplo- y 12.1 millones de personas están en la economía informal.

Entre estos factores comenzamos con la educación, la cual carece de un verdadero plan estratégico nacional que produzca personas que sean necesarias en la economía, mucho menos que sean competitivas a nivel mundial, y, por lo tanto, no disminuye la cantidad de gente que busca un trabajo y no lo encuentra porque ya hay muchos profesionistas con el mismo nivel de habilidades en su misma área.

También está la falta de desarrollo real de la economía, puesto que en esto tampoco existe una estrategia nacional. La explotación de recursos nacionales se hace sin dirección, sin un sentido, sin incentivos reales, existen empresas que por su tamaño y poder establecen las reglas en el mercado y el gobierno sólo extiende la mano para los impuestos que presuntamente destinará a mejores servicios para los mexicanos, pero realmente no es muy transparente dónde termina el dinero que todos pagamos en impuestos. Si a esto se agrega la crisis económica mundial, la situación es peor.

Y a esto se añade que los que encuentran empleos cada vez tienen menores beneficios de trabajar para alguien más. De un tiempo a la fecha (al menos en mi experiencia y de amigos y conocidos) es difícil encontrar un trabajo que ofrezca prestaciones, un contrato de al menos un año, cierta permanencia. Hoy en día lo que puede uno encontrar es trabajo como subcontratado, donde te imponen todo tipo de condiciones como trabajar más de 8 horas, como es más sano y productivo, y más bien estar 12, 14, 16 horas trabajando, el resto transportándose y durmiendo.

Y finalmente, y por esta razón, es que muchos están optando por el autoempleo. Poner un pequeño negocio o una consultoría que sirva como sostén familiar en lugar de trabajar en jornadas extenuantes y dejándole todas las ganancias al empleador (por ejemplo, empleadores que cobran en dólares y pagan en pesos) es mucho más atractivo para las personas que se han enfrentado a estas situaciones.

Pasar la voz entre amigos, conocidos y contactos en general para poder generarse un ingreso es una tendencia que he notado más y más, sobre todo ante este escenario económico, ¿qué más puede uno hacer?

En mi caso, actualmente tanto mi marido como yo estamos optando por esta forma de autoempleo. Así que por el momento trabajo en línea como asesora de Internet (actividad que afortunadamente ya tenía antes de que ocurriera el recorte de personal en la empresa que estaba mi marido) y además estoy ofreciendo mis servicios como redactora y editora de manuales, puesto que me he especializado en estos aspectos de mi carrera de Ciencias de la Comunicación.

Actualmente estoy elaborando un manual de audio y también ofreciendo servicios como traductora (puesto que afortunadamente durante mis estudios y por trabajo he logrado un nivel avanzado en la escritura y lectura del inglés).

Mi marido está tanto ayudándome con los aspectos técnicos de los manuales (puesto que tiene Maestría en Microelectrónica), además de buscar por su cuenta crear una consultoría en la que aplique sus habilidades (al momento está desarrollando poco a poco una página de Internet en la que pueda ofrecer estos servicios).

Desgraciada (o agraciadamente, si nos va bien en esta forma de trabajar) parece que ésta es una de las opciones más viables hasta que pueda encontrar él un trabajo más ‘formal’ y en buenas condiciones (en caso de que lo encuentre). Sin embargo, la cuestión es que desgraciadamente no parece haber el más mínimo esfuerzo por intentar al menos corregir estas situaciones.

Hay muchos intereses de por medio, por ejemplo, lo que quieren los altos mandos del Sindicato de Maestros en México, que es más bien mantener su situación de poder, no realizar una verdadera evaluación de las habilidades de sus profesores y usar los recursos que se les dan para capacitarlos (no para que Elba Esther Gordillo se haga más poderosa).

También, las empresas no están dispuestas a dejar de ejercer un poder sin regulación y quieren todos los privilegios, imponer sus condiciones a los empleados, pero ofrecer casi nada aparte de un sueldo a cambio.

¿Cuándo sucederá este cambio? Pues a menos que todos los mexicanos nos uniéramos para exigir que se cambien estas evidentes injusticias, no creo que pronto.