Historias de terror

Cada día es más evidente que la delincuencia y la seguridad están alcanzando incluso lugares y zonas que antes eran consideradas ‘pacíficas’.

Para muestra, un botón: ayer mi marido, quien trabaja lejos y llega tarde, se encontró con un grupo de jovencitos que entre ellos comenzaron a hablar (lo suficientemente alto como para que pudiera oirlos aunque ellos no quisieran) de si ‘a ése o a otro’. Cuando mi marido escuchó que decían ‘debe traer algo, pero está muy alto’, no le quedó duda de que estaban planeando asaltarlo. Afortunadamente esta vez su altura (más de 1.90) lo salvó, pero ¿habrá una próxima? La verdad, de pensarlo me da pavor.

Y no, no vivo en la colonia Doctores, nunca habíamos visto ni siquiera un grupito de nada en esta zona, mucho menos de pandilleros como éstos que buscan a quién le quitan lo que con mucho trabajo ganan (trabajo honesto, como muchos, muchos mexicanos).

Lo peor es la sensación de estar indefensos que nos ataca. Gente que vive en la colonia y con la que mi marido ha hablado cuando toma el transporte, por ejemplo, nos dice que los mismos policías de esta zona son los que te detienen para ‘pedirte’ cooperación -es decir, te asaltan aprovechándose de la noche, de que ellos traen armas y son los poderosos.

Así es difícil, si no imposible, pensar en la denuncia, pensar en pedir ayuda, lo más que puede uno hacer es mejor entregar lo que traiga, no resistirse y esperar que al menos no te lastimen.

Sí, estoy pesimista en este post, pero ¿qué otra cosa hacer con la situación como la que cuento? Lo único, desahogarme aquí y compartirlo con otros que quizá les haya pasado lo mismo.

2 comentarios en “Historias de terror

  1. Que lamentable hecho Kary. Y no, no eres pesimista, estás preocupada como cualquier otra persona lo estaría ante dicha ‘anécdota’.

    Definitivamente lo que puedes hacer en un caso así es entregar todo y no poner resistencia por que eso podría desatar algo terrible.

    Y no, no se puede confiar ya en los ‘cuerpos policíacos’. ¿Qué nos queda?

    Buscar nuestras propias alternativas y resguardarnos como Dios nos de a entender.

    Saludos Kary.

  2. ADN > Sí, caray, ya no sabe uno ni dónde guardarse… Espero que no le vuelva a pasar a mi marido porque están de lo más violentos en este país. Por tantito que les ‘respondes’ te golpean o hasta te matan,😦 De plano… Pero pues a cuidarnos como sea.

    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s