Artificialidad

De verdad que hoy en día eso de ser natural es algo así como propio de extraterrestres.

Me imagino que sólo ellos se pueden dar el lujo de llegar a un país como el nuestro así, con la piel verdosa y ojotes rasgados grises, sin gota de maquillaje y toda su ‘fealdad’ en exhibición porque se van a regresar a su planeta y no quedarse a aguantar el ‘qué dirán’.

En cambio el mexicano promedio no se puede dar el lujo de parecer, para empezar, promedio. Tiene que parecer que eres más de lo que en realidad eres, que posees más cosas que las que realmente acumulas, que res más gracioso, inteligente, guapa o galán de lo que eres.

Para este fin recurrimos a todo, como endeudarnos hasta las cachas (nunca he sabido que son las cachas, pero supongo que algo muy valioso) para comprar ese coche último modelo (aunque esté demostrado que los usados redituan más, pues los nuevos se devalúan apenas salen de la agencia), la ropa de moda, el maquillaje de última, el corte de pelo de las estrellas, en fin…

Y claro, no contamos con el hecho que toda adquisición y toda mascarada requiere mucho, pero mucho mantenimiento de nuestra parte. Si no, pregúntele a las ‘güeras de salón’ que tienen que retocarse las raíces apenitas parece que asoma su color natural (que de todas formas se nota si uno ve el tono de piel moreno oscuro que traen algunas y de todos modos se atreven a pintarse de rubias platinadas).

Y esto se da desde los niveles de clase media a escala modesta hasta los ricos y poderosos de este país (digo, no creo que con tanta tranquilidad puedan salir a la calle sabiéndose conocidos, ricos y sobre todo secuestrables).

Incluso se llega a dar en sectores más desafortunados, que no tendrán para comer, ah, pero bien que se compran su televisión aunque sólo vean la telebasura que se transmite en televisión abierta.

De los políticos ni les hablo, esos desde que siquiera piensan en entrar a esa cubeta de porquerías que es la política ya se sabe que como requisito deben ponerse piel de oveja encima de la de lobo si quieren triunfar.

Me pregunto cuándo, en el área privada de nuestras vidas y en lo que hacemos que afecta a los demás dejaremos de ser un país de artificialidad y comenzaremos a ser auténticos, a demostrar con hechos lo que hacemos y lo que somos.

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Premio al blog solidario

Vaya sorpresa que recibí esta mañana… Estaba felizmente leyendo mi correo y me encuentro un comentario de Namu, un blogger de Monterrey cuyo espacio reviso de cuando en cuanto… Resulta que me otorgó el Premio al Blog Solidario, el cual te da alguien más que también tiene participación en la blogosfera si tu aportción o aportaciones le parecen interesantes.

Según leí en el blog de Namu, hay algunas reglas para otorgar el premio:

1. Escribir un post mostrando el premio y citar el nombre del blog que te lo regala y enlazarlo al post que te nombra (de esta manera se podrá seguir la cadena).

2. Elegir un mínimo de 7 blogs que creas que se han destacado alguna vez por ayudar, apoyar y compartir. Poner sus nombres y los enlaces a ellos y avisarles.

3. Opcional. Exhibir el PREMIO con orgullo en tu blog haciendo enlace al post que escribes sobre él y lo otorgas a otros.

Pues agradezco la mención y procedo a postear mis 7 blogs favoritos (sin ningún orden en particular), la liga de cada uno, así como por qué me gustan:

The Path Of Namu: Un blog con de todo un poco, casi en su mayoría cuestiones de manga y anime japonés, pero interesante en la perspectiva que nos da de cuestiones de otra cultura como lo es la japonesa.

Emmy-¿eh?: En este espacio mi creativa cuñada muestra lo que es verdadero talento con dibujos, acuarelas y otras muestras del verdadero arte que sale de sus manos. Diría yo que visitarla le hace a uno olvidarse de las cosas feas de la vida.

Kutty On Line: Mi amigocha y madre de dos postea sobre diversas cosas de la vida familiar, de sus ideas, de lo que ve en el mundo que vale la pena diseccionar, siempre con sentido del humor. Para cargarse la pila.

Cave Adsum: La originalidad y la irreverencia, todo en un blog. Desde poesía, comentarios, música, fotos bastante buenas, de todo tiene este sitio.

Vic Hernández: El esposo de mi cuñadita y por tanto mi concuño, quien tiene un sentido del humor, cómo diré ¿cáustico? ¿sarcástico? . Bueno, la cosa es que cada que hablo con él o leo su blog no paran las carcajadas. Te llena de buen humor.

Arthur McBerry: Un científico loco, con alma de gato, con ideas muy propias, que de repente funciona entre tablero de avisos o localización de personas, de medio de reflexión, de promotor de gente que está en el negocio del comic mexicano.

Dooce: Está en inglés, pero para quien se aviente la puntada de leerlo, de verdad que esta mujer es incisiva, graciosa, curiosa, y además es una de las bloggers que se hizo famosa por ser la primer despedida por lo que puso en su blog, de ahí la creación en inglés de la palabra ‘dooced’. No creo que necesite el premio, pero de verdad me gusta.

‘Chilangolandia’ o la ciudad del caos

Buscando apenas unos mapas de la zona donde trabaja mi marido (justo al sur del DF) pues teníamos duda de una dirección, me quedé pensando lo misteriosa o lo inasequible que puede ser la idea de una ciudad como el Distrito Federal.

Podrá uno recorrerla mil veces, pero para quien lo ha hecho sin guías turísticos (es decir, quien no visita nada más lo ‘bonito’) nunca pierdes una sensación de mucho respeto a la dinámica existente en ella, la dinámica del caos.

No es fácil recorrer una ciudad en la que viven 9 millones de personas (según la última estadística que recuerdo, igual ya son más) y transitan 11 más al menos que viven en las poblaciones aledañas.

Para empezar, está la gente. Una muy buena parte de esas personas no son precisamente hermanitas de la caridad, muy por el contrario, son gente que está viendo qué puede sacar de provecho de ti, ya sea que te venda algo de no muy lícita procedencia, te vea ingenuo y te robe sin que tú lo notes o asalte con violencia incluso, o hay quien de plano ya está involucrado de lleno en arruinarle la vida a los demás, sea vía secuestro exprés -en el que te llevan a sacar dinero de tus cuentas bancarias o piden minirescate por ti y te liberan luego de algunas horas-, secuestro clásico -de los que duran meses o incluso años-, violación, explotación sexual y cosas así de terribles.

Luego, están los indiferentes, los que no importa qué presencien y si pueden o no hacer algo, no lo harán, sólo ven para su santo y por su propia seguridad (cosa no tan irracional, pues ¿qué puedes hacer contra un tipo armado que asalta a alguien cerca de ti? ¿O un carterista que le roba la cartera a alguien y sale corriendo a donde quizá lo espera un cómplice?

Y por último, los menos, los que le ayudan a la gente si la ven en dificultades, pero de esos realmente no abundan.

Por eso, cuando uno sale a las calles del DF a enfrentarse a dificultades para transportarse (sea en metro, en camión, en taxi), a la inseguridad, a la aglomeraciones, a las manifestaciones y bloqueos frecuentes de calles, lo mejor es hacerlo esperando y preparándose para lo peor.

Para empezar, parecer que uno sabe todo, que es un chilango experto, que nada lo altera o lo asusta. De lo contrario, habrá quien note la ingenuidad propia de quien no es de ahí y se aproveche.

Para continuar, eliminar cualquier rastro de tener dinero o no ser de ahí. A menos que tenga uno escolta presidencial o como la del Alcalde de la ciudad cuando sale a sus recorridos en bicicleta, llevar joyas, el celular ostentoso a la vista, la cartera en un bolsilo externo y accesible de la ropa, o hablar como de otra región o país es casi una invitación al delito.

Lo obvio, consultar mapas en público, pedir direcciones a todo mundo, no llevar bien grabado en la cabeza el recorrido, tomar taxis que no son de sitio, sorprenderse de si entra un ambulante a vender en camiones o en el metro, de quienes piden limosna y pretenden ser discapacitados, de cualquier cosa ‘rara’, vaya, responder preguntas de desconocidos de dónde es uno, de dónde viene, si viene solo, etc. es receta para convertirse tarde o temprano en víctima.

Sí, el DF tiene zonas muy bonitas, tiene cines, restaurantes, centros comerciales, museos, zonas arqueológicas, zonas coloniales, teatros, parques, etc, etc, mil cosas para el entretenimiento, pero… eso no es todo lo que hay o todo lo que hay que conocer. Como dicen por ahí, para realmente moverse con libertad en una ciudad así uno debe dejar atrás la facha de turista y convertirse en viajero, saber todo lo posible sobre la situación ACTUAL de la ciudad (porque eso de que ‘pasé por ahí hace 5 años’ no es válido para una ciudad tan cambiante como ésta) o conseguirse alguien que sepa todo acerca de la ciudad y su caos, si no, eres pez fuera del agua.

¿Justicia o privilegios?

El día de hoy los medios radiofónicos y televisivos transmitieron prácticamente lo miso desde aproximadamente las 2:30 de la tarde hasta más allá de las 3:00: la discusión con diputados federales de los cambios a la Reforma Electoral.

Hasta donde vi la cuestión se centraba en que presuntamente con los cambios a la Ley, se impidiría la libertad de expresión durante las campañas políticas para ganar un puesto de elección popular.

Pero la verdad me surge la duda si más bien el problema no está en que con la Reforma Electoral se reducen la cantidad de tiempos pagados (no gratis del gobierno) que contrataban tanto partidos políticos como agrupaciones o personas en estos mismos medios. ¿Estará ahí la amenaza? ¿Buscan justicia los medios o sólo conservar sus privilegios?

Ésa es la gran pregunta que uno como hijo de vecino, que no cuenta con el poder para darle realce a su propia opinión en un canal de televisión, estación de radio o periódico, se hace al ver esta mega transmisión especial.

Vueltas y más vueltas

Es impresionante cómo la Cámara de Diputados y el Senado en México pueden ‘hacer como que trabajan’ y hacer negociaciones interminables de cosas aparantemente fáciles de decidir (como la forma en que el Presidente Felipe Calderón debía de entregar el informe) hasta lo verdaderamente importante, como la Reforma Fiscal.

Desde le momento en que se presentó la iniciativa del Ejecutivo Federal la Cámara de Diputados realiza reuniones de comisiones con la Secretaría de Hacienda, regresan a discutir entre ellos, discuten su postura como grupo parlamentario partido por partido y total que nada más nos tienen en el suspenso a los que los contrataron: los ciudadanos.

Pareciera, además, que más que mejorar la propuesta la están empeorando: la propuesta de aumento a la gasolina no sólo va a afectar a los que tengan automóvil o transporten mercancías, sino como efecto dominó a todos los que reciben estas mercancías y que tendrán aumentos en sus costos, que trasladarán por supuesto a los consumidores, es decir, todos.

¿De verdad entre tantos Diputados no pueden pensar en una propuesta equilibrada, que afecte menos a quienes menos tienen y más a quienes menos pagan? ¿Será tan difícil? ¿O es que más bien mantener a todos los grupos de poder con sus intereses intactos es lo que está costando trabajo?