Lógica desunión

Hoy, que venía en un taxi, me di cuenta de la razón exacta por la cual los mexicanos parece que jalamos de la carreta de este país hacia ningún lado.

Se debe, principalmente, a que cada uno jala hacia donde cree que es bueno.

Lo digo porque, a tres días de las elecciones, es casi un lugar común que cualquiera (incluso el conductor de un taxi) crea que tiene casi casi el deber cívico de convencerte que SU opción es la real, incluso cuando tú no le menciones por quién planeas votar.

Y pues la cuestión está en que esto se refleja en cómo se ponen las cosas DESPUÉS de las elecciones.

Porque digamos, uno va, cumple con su deber ciudadano, vota por quien cree que dará un mejor rumbo a México y luego… Ahí se queda todo.

Si gana el personaje al cual ‘le íbamos’ (sí, como si fuera partido de futbol), oh, qué bien, qué felicidad, lo apoyamos incondicionalmente así sus acciones sean evidentemente desastrosas. No le exigimos, dejamos que guíe el barco para donde quiera.

En el caso de que triunfe un candidato que NO nos agrade, nuestra GRAN participación es criticar, criticar, criticar. Ni nos fijamos si alguna de las decisiones que toma puede que sea acertada, o al menos, emitimos nuestra opinión de cómo pueden hacerse las cosas mejor, o tratamos de involucrarnos para que esas acciones tengan un buen fin.

Es decir, somos absolutistas. Todo o nada. Si no eres de mi ‘bando’, vete de aquí, no quiero cooperar contigo ni por error (ni siquiera en cosas buenas). Si eres de mi bando, oh, sí, ven, di lo que quieras, haz lo que quieras, llévanos al desastre que somos tus incondicionales.

Y eso se repite en tooooodos los ámbitos de este preciosísimo País. Desde grupos pequeños hasta las asociaciones civiles que muchas veces PARECE que trabajan hacia un mismo fin, pero si tratas de coordinarlas ¡qué desastre!

De verdad, a veces no puedo comprender por qué nos es tan difícil dejar a un lado las pasiones personales y ver por el bien COMÚN, no el propio, ni siquiera el de mi grupo.

Por eso estamos donde estamos.

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Mediocridad y desconsideración

Es curioso ver cómo una de las cosas que primero prometen los candidatos a los diversos puestos de elección popular es acabar con la pobreza.

Ellos hablan, por supuesto, de la carencia de los bienes necesarios para vivir y prosperar. Pero a mí me parece que a muchas personas les hace más falta aumentar su riqueza, pero de espíritu.

Esa sí es difícil de lograr, mucho más que la monetaria. Una pobreza de actitud lleva a diversas manifestaciones, entre ellas la total desconsideración por otras personas.

Es cierto, todos tenemos nuestros días malos, pero hay quien es maldito todos los dias, no importa cómo sea que le haya ido en ese particular momento de la vida.

Y no tiene que ver con si eres millonario y fuiste a escuela ‘nice’ o si, por el contrario, vives en una zona con casitas de cartón y apenas cursaste la primaria. La calidad humana se puede encontrar en todos los ámbitos, lo mismo que la mediocridad y la pobreza de espíritu.

¿O me van a negar que muchas veces esa persona humilde que a veces no tiene casi ni para comer es la que es más compartida? Y comparte con gusto.

Creo que todo está en cómo lograste llegar a donde estás en la vida… Si todo lo obtuviste porque eres el hijo de o porque tienes amigos en x lugar, y porque todo te lo dieron en la manita y no has tenido que hacer más que el mínimo esfuerzo, es obvio que tu mundo va a girar en torno a una sola cosa: tú mismo.

Si por el contrario, las cosas nunca te han sido fáciles y cada cosa que lograste nadie te la dio, sino que tuviste que luchar por ellla (por las buenas y sin trampas) tendrás más consideración por el resto del mundo y así no presumas de tener x religión, lo más probable es que seas más caritativo y generoso que aquél que supuestamente es muy devoto, pero apenas sale de la iglesia, sinagoga o templo a todos pisotea. Eso no es ser religioso en verdad, eso es ser hipócrita.

Y cuando hablo de caridad no estoy refiriéndome a la limosna, me refiero a que puedes ver a los menos afortunados y puedes tener la suficiente empatía para tratar de ayudarles o al menos no quitarles lo que está hecho especialmente para ellos (como los lugares apartados para ancianos o discapacitados, que muchos ocupan a placer; como los programas de asistencia social, a los que algunos se inscriben cínicamente; como los pasos peatonales, que quienes gozan de un auto tapan con su ‘carrito’ valiéndoles que las personas tengan que pasar por donde avanzan los autos, etc, etc)

Pero si por el único que abogas o al único que cuidas es a ti mismo y los demás te importan un comino, en realidad el verdadero discapacitado eres tú y eso es más lamentable que no tener recursos, no tener privilegios o no poder oir, ver o caminar por circunstancias fuera de tu control.

Favoritismo insertado en los huesos

Es curioso ver cómo quienes ostentan el poder en este País, específicamente los políticos, son críticos hasta casi parecer paladines de la justicia con sus adversarios, pero no ven en sí mismos lo que le achacan a los demás.

El favoritismo parece que es un deporte muy común en nuestro País. Curiosamente, todos se acusan de darle privilegios a gente que no deberían, específicamente familiares y amigos, ya sea para que obtengan un puesto o ganancias por su cercanía con alguien en el poder, pero en menor o mayor medida son ‘indulgentes’ hasta decir basta con su gente cercana.

Ejemplos sobran, el más reciente fue el del caso del ‘cuñado incómodo’ de Felipe Calderón, pero definitivamente siguen quedando dudas respecto a René Bejarano (cercano a Andrés Manuel López Obrador) y por qué nada le paso. De Roberto Madrazo simplemente podemos ver lo que le hace a sus enemigos (Elba Esther Gordillo) y por supuesto, cómo mantiene a la gente favorable a sus intereses cerca y, si sigue el estilo de priístas anteriores, con promesas de quién sabe qué privilegios.

Es decir, todos hacen exactamente lo mismo. El problema es que en México no existen mecanismos reguladores reales de que esta situación no llegue a extremos vergonzosos. Sería absurdo negar que en todos los países se crean alianzas y se negocian ciertas cosas a cambio de apoyo político. La diferencia está en que en otros lugares al menos existen reglas para que tales situaciones ocurran lo menos posible y si ocurren, sean castigadas efectivamente.

Pero en un país donde la corrupción está profundamente arraigada en la vida cotidiana, quizá todos se indignan al inicio, pero después… el viento se lleva el escándalo del momento. Nadie hace nada… Las cosa siguen igual… Y estas prácticas se permean a todos los niveles y en todos los ámbitos.

Es decir, la gente decente, trabajadora, que no lame botas para llegar a x lugar o no depende de sus amistades o de su ‘simpatía-servilismo’ para triunfar tiene cero posibilidades… Razón por la cual muchos mejor buscan emigrar a donde estas situaciones, aunque existentes, sean menores.

Y adiós gente valiosa… ¿Acaso no es triste? Un día a México va a terminar en el hoyo por estas prácticas chupasangres y quienes estén enmedio del desastre desearán haber hecho algo a tiempo.

Basura electoral

Para que no se confundan, no me refiero a lo que dicen los candidatos a diversos puestos populares (eso es otro tema). No, yo hablo, de como cada elección, de la “#$#$% cantidad de basura que se generará en el mismo momento que terminen las elecciones: la propaganda política.

A eso súmenle que, por ejemplo en esta ciudad que vivo, nadie cumplió con el pacto de no poner basura en sitios obvios y molestos, situación que estoy segura se repetirá en varias ciudades del País.

Es decir, además de la basura que estaba ‘permitida’ poner, también invadieron puentes peatonales, puentes vehiculares, semáforos y ¡hasta los cementerios! (Aunque usted no lo crea.

Por supuesto, todo esto ¿quiénes creen que lo van a quitar? Empleados municipales, que son pagados, por si no lo recuerdan, con nuestros impuestos. Es decir, en vez de que estas personas hagan algo que sea prioritario y más útil, no, tienen que perder tiempo en quitar todo lo que los lindos partidos políticos (también pagados por nosotros) no quitaron por … flojos.

Y es muy posible que no se pueda quitar toda esta basura, precisamente porque los empleados de limpia municipal en todos lados tiene cosas de mayor importancia que subirse a un poste, desatar un pendón, con los mil amarres que le ponen, y hacer esto poste por poste, puente por puente, zona por zona.

Y lo peor es que nosotros seguimos tolerando que esta bola de mantenidos (los políticos) no sólo ensucien el panorama político nacional, sino de hecho ensucien todo México.

¿Luego por qué nos consideran sucios en otros países? Y lo digo porque, unos amigos, en un viaje largo a Vancouver, nos dijeron que no les querían alquilar un lugar en varios lugares a los que fueron porque así ven a los mexicanos. Todo por quien no tiene conciencia, nos pasan a traer a los demás que no tiramos ni un boleto de camión a la calle…. ¡No puede ser!

Invasión

Y no, no hablo de la serie que pasa en Warner Channel, no, sino de la invasión que ocurre a diario de información que no pedimos, que no queremos leer, que ni siquiera es veraz o bien comprobada.

Hablo de la infame cantidad de forwards que te llegan de todo tipo de temas (ya mencioné los políticos, es sólo una variedad). Pero hay de todo tipo, desde los que te advierten de formas en que te pueden secuestrar, robar, violar, drogar, etc., hasta los que te advierten que si te tomas sodas de dieta te puede dar una parálisis…

Todo esto basado, claro, en los más rigurosos datos científicos, sí, cómo no… La verdad es que esos mails que llegan son solamente bromas creadas por alguien que se divierte a mares de pensar que su mentira circula porque hay personas, que sin investigar siquiera, la mandan hasta al mail del perro…

Lo irónico es que, entre tanta basura, quizá, quizá, haya alguna de estas cosas que sí sea cierta, que sí sea una advertencia real, pero desgraciadamente, aparte de que esto no es el medio, la cuestión es que nadie comprueba ANTES de enviar… Por lo tanto, llega una marejada de información mal estructurada, mal fundamentada que difícilmente alguien tomará una acción real para prevenir alguna de esas cosas.

¿No es triste que lo que fue creado para advertir de algo, a lo mejor de buena fe, no llegue a nada?

Y sin embargo, al decirle algo a la gente, así de forma amigable, te sigue llegando todo esto sin antes tener el cuidado de investigar un poquito la información (¿saben? ¡hay algo llamado internet!).

En fin, naturaleza humana, adicta a las leyendas… Así es la vida…

Política alarmista

Últimamente por todos lados, como cada fin de sexenio, el bombardeo mediático para convercenos de votar el partido x o el partido y nos inunda.

Además, como si fuera poco, en medios menos tradicionales como la radio, la televisión y los periódicos, podemos ver esfuerzos por convencernos de que x partido político ‘sería lo peor’ para nuestro País.

Entre esos medios está el e-mail, a través del cual, desde el inicio de este año electoral, no deja de llegar propaganda, sin remitente, sin un destino en particular, con todas las tendencias: calderonistas, madracistas, lopezobradoristas… Los principales, por supuesto, porque a los partidos pequeños simplemente los ignoran.

Apenas hoy me llegó un correo, que como todos, utiliza el miedo para convencer. Aclaro, no estoy a favor de AMLO, pongo el mail como ejemplo, porque así como en este atacan a AMLO, también atacan a Calderón y a Madrazo, pero olvidan varios detalles:

1) Un partido o un candidato no nos va a sacar de pobres, va a lograr que las cosas funcionen y que México mejore. Nosotros, participando, exigiendo, moviéndonos, somos los responsables de que este país tenga éxito y sea bueno para nuestros hijos.

2) El argumentar que la catástrofe total nos espera si elegimos a x candidato es una estrategia que realmente sólo sirve para eso, asustar. La gente entonces dice ‘no puedo hacer nada, estoy condenado’ y no se mueve, no participa, se vuelve aún más apática. ¿Eso queremos realmente? Si ya somos unos apáticos totales, ¿a dónde llegaríamos si todavía esto se acentúa?

3) La cuestión principal también no está en poner toda nuestra fe, veladoras, afición, a un partido político. ¡Si no es futbol! No somos espectadores viendo cómo los demás ‘mueven la bolita’. Somos parte esencial de cualquier cambio. El asunto, y es lo que temen muchos políticos, es, independientemente de con qué corriente nos identifiquemos o con ninguna, que tenemos que ayudarnos UNOS a OTROS. La clase media a los más necesitados; los de arriba, a la clase media, en fin, tratar de salir de lo mismo.

Pero claro, esto último es lo más difícil. Somos como cangrejos que cuando ven a uno de ellos tratar de salir, no le ayudan o le dicen ‘échame la mano cuando salgas’, no, ¡lo jalamos para que no se vaya!

En fin, les pongo el mail y ya ustedes juzgarán.

>Si eres una persona muy rica o de clase acomodada o una persona muy
>pobre, no leas esto pues no te interesa:
>
>Si por el contrario: eres una persona que trabaja por su cuenta,
>profesionista, comerciante, prestador de servicios o eres empleado o
>trabajas para una empresa privada o para el gobierno.
>
>Si tu sueldo oscila entre 10,000 y 40,000 pesos mensuales.
>
>Si tu pareja tiene necesidad también de trabajar.
>
>Si tienes un automóvil nuevo ó usado que estas pagando a plazos.
>
>Si te preocupa primordialmente tener una casa propia y dar una buena
>educación a tus hijos.
>
>Si te preocupa la enorme inseguridad publica, asaltos, secuestros, que
>nos afecta a todos.
>Si te preocupa conservar las pequeñas cosas que has ganado con
>esfuerzo, y sobre todo poder progresar en un ambiente de tranquilidad, paz y justicia.
>
>Si tu única diversión consiste en ir, los fines de semana, con tu
>familia a un centro comercial, comer ahí y llevarlos al cine.
>
>En resumen, si tienes algo que perder.
>
>Entonces eres miembro de la gloriosa clase media y te conviene leer esto:
>
>Este 2 de julio puedes optar entre seguir conservando lo que tienes y
>obtener expectativas de crecimiento, o pasar a engrosar las filas de la
>pobreza los próximos 6 años.
>
>Quiero aclarar que no soy partidario de Calderón ni de Madrazo ni de
>los otros candidatos, pues ninguno de ellos se me hace una maravilla;
>soy apartidista y mi único afán es salvar lo poco que tiene la clase media.
>Andrés Manuel López Obrador pretende
>acabar con la clase media, para convertirnos a todos en pobres y darle
>la impresión a estos de que progresaron, es decir, no quiere que los
>pobres progresen, quiere que la clase media se pulverice, así es mas
>fácil el control.
>Y me baso en lo dicho, en esto:
>
>1.- En ni uno solo de sus discursos habla de la Clase Media, únicamente
>habla de los privilegiados a los que combatirá y de sus ¿pobres? a los
>que salvara.
>Lo que se traduce en que la clase media no es relevante para el.
>
>2.- Su proyecto alternativo de nación contempla muchos apartados
>dedicados íntegramente a los pobres e indígenas, pero nada,
>absolutamente nada, sobre algún beneficio a la clase media.
>
>3.- Según muchos estudios, la clase que es presa de la delincuencia, no
>es la privilegiada porque tienen mucha protección, guarda-espaldas,
>carros blindados; ni tampoco los pobres, pues estos no tienen nada que
>les roben; es la clase media, y para López Obrador la seguridad publica
>y el combate a la delincuencia no es una prioridad ni es preocupante.
>
>4.- Platica con un venezolano o un boliviano y te dirán que Chávez y
>Evo Morales pulverizaron a la clase media para que esta no les
>estorbara y pusieron de su lado a los pobres, a cambio de migajas que
>les dan, así controlan todo el país; López Obrador hará lo mismo,
>porque vio que a Chávez y a Evo les funciono.
>
>5.- Con un gobierno del PAN o del PRI, las cosas posiblemente no
>mejoren, todo siga igual y continuemos con la lucha ardua diaria para
>salir adelante, pero con un gobierno de López Obrador, todo se
>derrumbara, vendrá una devaluación, fuga de capitales, se ha peleado
>con los bancos y los empresarios, quienes tampoco son una hermanitas de
>la caridad, pero que nos guste o no, invierten en el país; vendrá la
>carestía, conflictos y lo poco que hemos ganado hasta ahora,
>desaparecerá.
>
>6.- Con un gobierno de López Obrador, los conflictos como los de
>Atenco, serán todos los días, porque con eso de que no le gusta
>reprimir a sus ¿pobres?, prepárate a vivir en una ciudad presa de
>plantones, marchas y mítines, y todo con el visto bueno del gobierno,
>así como pasa en el D.F.
>
>7.- Atenco nos mostró que, cobijados por el gobierno de López Obrador, los
>grupos de presión como el EZLN y su jefe el payaso de Marcos, los miles
>de ambulantes, los porros, los taxis piratas, los del Francisco Villa,
>los de los 400 pueblos y demás grupos, es decir aquellos que no tienen
>nada que perder, se van a apoderar del país y son los que mandaran y
>harán lo que quieran, manteniéndonos en jaque; atacándonos a nosotros,
>la clase media, pues si la cosa se pone muy fea, los ricos se van del
>país, y nosotros no tendremos a donde.
>
>No te faltaré el respeto, diciéndote por quien debes votar, esa es tu
>decisión, solo te pido que antes de eliminar este mail, analízalo y tu
>conciencia te dirá que hacer.
>
>Pero si estas de acuerdo con este contenido, entonces reenvíalo a todos los
>que puedas. Gracias a nombre de México
>__________________________________________

¡Por Dios, no investigues!

A veces es impresionante cómo la Iglesia Católica solita se mete el pie…

Stephen Hawkings, el famoso astrofísico, afirmó que el fallecido Papa Juan Pablo II alguna vez les pidió a los científicos no estudiar el comienzo del universo porque era ‘el trabajo de Dios’.

La Iglesia, que últimamente presume de mayor apertura, pretende combinar dos cosas que, cada una en su esfera, son muy respetables: fe y ciencia.

Todo mundo es libre de tener la fe y las creencias que guste, pero limitar las investigaciones por una creencia x (sea catolicismo, islamismo, budismo, el que sea) es otra situación.

¿Qué derecho tiene una institución, cualquiera, a poner límites sobre a dónde llega el conocimiento humano? A menos que este conocimiento, en sí, fuera perjudicial, dañino, no hay razón de ser para esa velada o a veces no tan velada censura.

Cuando una institución comienza, unilateralmente, a poner límites a este tipo de cosas está saliendo de sus atribuciones y derechos para ‘moldear’ las mentes de los demás. ¿Y los que no queremos ser moldeados? ¿Y los que queremos, más allá de una fe particular, saber y conocer?

Es una pena que, aún en estos tiempos, la Iglesia Católica siga teniendo ‘lapsus galileus’, es decir, siga creyendo que tiene derecho a decir ‘no digas que la tierra gira alrededor del Sol’ y que alguien debe mentir para no meterse en problemas.

Al final, la ciencia, la bien hecha, la rigurosa, prevalecerá y responderá ‘y sin embargo se mueve’.